El segundo libro de la serie “Haruhi Suzumiya”, escrita por el japonés Nagaru Tanigawa, vuelve a llevarnos a la estresante vida de Kyon, a su peculiar pandilla de adolescentes y a un universo en el que los viajeros en el tiempo, los poderes paranormales y los extraterrestres son una realidad. Esta vez la historia, pasada la introducción que suponía la primera novela, gira alrededor de los despropósitos del rodaje de una película de aficionados.
Ha pasado medio año desde lo sucedido en la primera novela y el otoño está llamando a la puerta. Lo que quiere decir que el instituto de Kyon va a empezar a preparar el tradicional festival escolar que suele celebrarse en todo instituto japonés que se precie por esas fechas. Y a Haruhi, que no se contenta nunca con nada y ahora se ha vuelto a picar con el mundo, se le ha metido entre ceja y ceja rodar un peliculón y exhibirlo en el festival como actividad del club. Así que Kyon, Mikuru, Itsuki y Yuki tendrán que lidiar con las extravagancias de Haruhi y con las alteraciones conscientes y subconscientes que este torbellino provocará en la realidad.
Aunque la segunda novela tenga una historia con un desarrollo más definido, es un poco más lenta y con menos acontecimientos que la primera. Así que en comparación la trama que cuenta resulta ser algo más floja, a pesar de que la primera era una historia sobre todo introductoria. Lo más destacable de este libro es que sirve para empezar a profundizar en las relaciones entre los personajes y empieza a sembrar las semillas de elementos que no tardarán en aparecer en la serie y que le darán un toque de suspense y mucha más intensidad. También sirve para remarcar lo que ya establecía la primera novela, y es que el mayor peligro para Kyon es dejar el subconsciente de Haruhi a su aire, porque aunque esta vez no volverá a verse metido en aislamientos de realidades emergentes, sí que se verá alterada su realidad del día a día.
En cuanto al estilo del autor, aún sigue necesitando pulir algunas cosas, pero sigue siendo un estilo fácil, rápido y efectivo de leer. Lo que si mejoran notablemente son las ilustraciones de Noizo Ito, que en el primero pecaban de simples y aquí empiezan a ser más elaboradas y más acorde con los momentos de la narración a los que acompañan.
Por último, de nuevo dedicarle unas líneas a la edición de Ivrea. Sigue teniendo sus aspectos buenos y sus aspectos mejorables. Por un lado, el papel y la impresión siguen siendo buenos, sigue teniendo un precio aceptable y la traducción, aunque me ha parecido algo más floja que la del primer tomo (y la del primer tomo me pareció que necesitaba algo más de fuerza en algunos momentos de tensión), está bien. Por otro lado, aunque esta vez ya no tiene erratas en el índice, le han vuelto a cambiar la portada, y la falta de constancia en las portadas es algo que puede molestar, aunque sea meramente estético. Además, siguen colocando las páginas a color al inicio del libro. Y por último el aspecto mejorable aún más serio; el texto sigue necesitando un par más de repasos para eliminar todos esos typos que aparecen de cuando en cuando. Espero que estos contras no sigan repitiéndose en ediciones futuras, no ya de los tomos editados (que dudo que cuenten con algo más más que con reimpresiones), sino en los que aún están en fase de edición. Sería una muestra de que la editorial quiere hacer las cosas bien. De todos modos, globalmente sigue siendo una edición bastante decente.
Que la edición sea en papel de fumar, lo soporto.
Que la encuadernación sufra de exfoliación, puedo soportarlo.
Que haya errores de impresión (márgenes irregulares, rotación de páginas, pequeñas manchas, hojas pegadas), me jode, pero puedo pasarlo por alto.
Lo que no me entra en la cabeza y no puedo soportar es cuando leo un gazapo monumental. Dan la sensación de que estás leyendo algo “de segunda”.
Ahora mismo el único problema serio que le veo es lo que comentaba de los typos, pero también tengo que decir que tengo libros de la universidad con los mismos, y el que las ilustraciones a color estén al inicio, descontextualizadas.
Por lo demás, es una edición que sufre de lo mismo que el resto de ediciones baratas (y no tanto) de la práctica mayoría de los libros que se publican en España, casi independientemente de la editorial. Si te pasas por la otra entrada verás preciosas joyas que comentamos Eter y yo que nos hemos encontrado en editoriales mucho mayores. Que se edite mal es un problema de la mayoría de editoriales de nuestro país, y me atrevería a decir que es algo que se extiende a otros. Me gustaría que fuera mejor, pero también he visto cosas peores. Otra cosa es que sigan en su empeño y no hagan nada por arreglarlo. Eso me molestaría mas.
Me ha llamado la atención lo que comentas del papel. Si me dan a elegir entre este papel o el papel de periódico o de cartón que tienen la mayor parte de los libros de bolsillo, y que se ponen verdes y arrugados o duros y ácidos como una hoja de afeitar, me quedo con éste pero a ojos cerrados. Los libros de Gigamesh, que es de las editoriales que conozca que mejor edita, usan un papel muy parecido (algo más fino, pero no mucho más).
Yo creía que mi blog no lo leía nadie xD.
Pero las ilustraciones a color ya salen al principio en su edición original japonesa…
Sí? Lol, pues supongo que no puedo echarles en cara que lo hagan xD.
La tengo en mi pila de lectura, a ver si cuando acabo con mi siguiente tanda de Mundodisco me pongo con ella.
Por lo que comentas no es tan buena como la primera y se dedican a frenar desarrollo para preparar más historia en el futuro. Supongo que es normal.
Ya de la edición no habló… me la leeré esperando lo peor XD
Lo de las dibujos, si es en un papel distinto, supongo que será una cuestión de costes. Supongo que será más barato tener las líneas juntas que tener que intercalar… aunque no creo que lo sea demasiado.
Y con respecto a lo de las páginas que faltan, tengo yo una edición de archipiélago gulag que pega saltos de página que tienes que recorrerte medio libro buscando dónde coño continúa. La verdad es que los editores se lucen cosa mala.
A ver si empiezan a implantarse las ediciones digitales y se dejan de coñas.
FUCK YEAH HOYGAN EDITIONS
El corrector de Word es el gran desconocido xDDDD
Lo de las faltas en nuestro país es que es de órdago ya, da miedo ver los rótulos en los programas de la tele y en los telediarios. Hoy sin ir más lejos he visto un “ginda” en vez de guinda XDDDDD
Al principio hace mucho hincapié en el origen de los personajes (hasta el cansinismo), y se hace espesa de leer… Pero la historia me ha gustado.