El pasado mes de abril, el último fin de semana, tuve la nada brillante idea de irme de ruta de senderismo con la ONCE a la Reserva Natural Integral de Muniellos. Como seguramente os imaginaréis, ir de ruta por ahí, a patear montes escarpados, no es ni mucho menos el tipo de actividad que practico habitualmente. Y así fueron las cosas que, entre mi inexperiencia y la mala organización, acabé muy MUY arrepentida.
![DSCN1021[1]](http://zareshblog.files.wordpress.com/2010/06/dscn10211.jpg?w=300&h=225)
Muniellos es un robledal de gran extensión que se convirtió en un paisaje protegido hace ya bastante tiempo. Es ese sitio típico que quieres ir a ver desde que vas al colegio porque tu profesor de naturales te da el coñazo con lo guay que es y lo difícil que es que te den cita para entrar, que tiene unas listas de espera de la leche, etc. Así que cuando en marzo me enteré de que iban a ir, me dije “Ésta es la mía” y me apunté sin pensármelo dos veces. Así me quitaría de en medio una frustración infantil y de paso me sacaría muy seguramente un par de recuerdos visuales bonitos y unas cuantas fotos majas.
Esa noche no dormí. Madrugué bastante para coger el bus, que son dos horas de viaje desde Oviedo hasta el sitio. Al menos paramos 15 minutos para desayunar, lo que ayudó bastante al cuerpo. Pero llegamos tarde. Llegamos UNA HORA tarde al centro de interpretación porque el conductor se perdió y el monitor no sabía por dónde ir. Por si fuera poco, el autobús nos dejó a 3 kilómetros del centro en cuestión porque la carretera era demasiado estrecha. Así que pateada hasta el centro, con un sol de mil demonios, sudando y, debo decir, disfrutando de un paisaje precioso. Si se tuviera que elegir un paisaje típico asturiano, elegiría algo muy parecido a ese trayecto: verdes praderas, montes oscuros, cercanos y altos, flores de colores vivos y agua, agua por todas partes. Y un cuco sonando de fondo: un cuco, en serio, ¿cuántas veces habéis oído un cuco de verdad? Y un molino abandonado a la rivera de un riachuelo con un cartel que nos informaba de que estábamos en Muniellos. Bueno el caso es que 20 minutos más tarde y con tres quilómetros de pateada bajo el sol estábamos ya donde tendríamos que haber estado hora y media antes.
Tras una charla, salimos. El tramo de ruta que nos dio tiempo a hacer fue, salvo el primer kilómetro, duro. Éramos un grupo de 30 personas (superior al límite del parque) de las cuales mitad y mitad teníamos problemas de visión o eran de apoyo. Tengo que deciros que no hicimos más de 4 kilómetros, pero que tardamos 6 horas en subir y bajar lo que anduvimos. APENAS nos dio tiempo a contemplar un poco del paisaje de la reserva en sí porque fuimos a toda leche (os lo podáis creer o no). APENAS nos dieron 15 minutos para comer y descansar antes de bajar porque se había contratado autobús sólo hasta las siete de la tarde. Tócate los cojones. Si se va a hacer una cosa así, no pillas un sólo conductor: contratas dos para que se turnen y puedas tener margen de tiempo por si te retrasas. Estamos hablando de gente que incluso era ciega, ¿eh? Puede pasar cualquier cosa y no puedes ir metiendo prisa al personal. En fin… Las seis o siete veces que a mi compañera de viaje (que sí tenía experiencia en esto de las rutas de senderismo) y a mí nos dio tiempo a mirar un poco el entorno en vez de en dónde poníamos los pies, pudimos sacar alguna que otra foto. Acabé completamente hecha polvo, los gemelos y los tobillos a última hora no me respondían y caminaba con los playeros como si llevara tacones de aguja. Por suerte, y pese al agotamiento, no tuve agujetas los días siguientes.
Sinceramente, yo no le recomendaría esta ruta a nadie que no esté muy curtido en lo del senderismo y viera bien. El primer kilómetro es light y bastante bonito de ver. Pero a partir de entonces empiezas a caminar por lo que es el curso de torrentes con o sin agua, que es como pisar un montón de pedruscos que se mueven y resbalan, con mucho barro por todas partes y unos puentes para cruzar el riachuelo que son dos tablones mal juntados clavados en otros dos cachos de tabla un poco más gruesos. Y tampoco es demasiado llamativo porque empiezas a ganar altura y el monte se vuelve más pedregoso y menos verde. Tampoco os recomendaría ir a principios de la primavera porque los árboles aún están poco florecidos y el paisaje está algo muerto. A ojos de una inexperta que ve mal es un sitio difícil de caminar y poco agradecido, y se me ocurren lugares mucho mejores que visitar y recorrer que son más espectaculares.
Tenéis las fotos que saqué en mi álbum de picasa con la etiqueta “muniellos”. Y también he creado un álbum en Facebook sólo para esas fotos.
Como me gustaría viajar por España y recorrer tan hermoso lugar.
Por cierto me gusta mucho tu avatar de la cajita que tienes en tanoshii, ¿tiene nombre?
Se llama Danbo, es un personaje de Yotsubato!.