Hoy ha sido un día peculiar.
Me he cabreado, me he picado y he vuelto a la felicidad absurda que llevo conmigo desde hace unos días.
Una de las causas del cabreo se debe a que soy estúpida. La ausencia de malicia muchas veces hace que no me dé cuenta de qué juego estoy jugando, y la falta de entendimiento provoca que otras veces malpiense demasiado y vea conspiraciones hasta debajo de las piedras. No tengo un buen carácter y soy bastante insegura con respecto a mis propias cosas, y eso aumenta estos pequeños traspiés que tengo de vez en cuando. Me gustaría ser algo más inteligente y perspicaz, pero supongo que no se puede arreglar a estas alturas
. Pero bueno, aunque es algo que me cueste asumir, supongo que habrá que ir resignándose: ahí fuera hay tipos mucho más duros y curtidos, y más sagaces, vaquero.
Las notas no han ido del todo bien, pero bueno, teniendo en cuenta la crísis de confianza que atravesé en pleno febrero no han ido del todo mal. De nuevo, he de ser consciente que siempre habrá tropecientas personas que hagan las cosas mejor que yo, pero supongo que tendré que hacer caso a mi madre y pensar que lo que yo he conseguido, en mis circunstancias, no está nada mal. Lo que no entiendo es cómo la gente, cuando me conoce, piensa que soy la repera y sé más que la enciclopedia larouse por tomos. No es así, O sea, soy de saber cosas variadas, pero por encima, y tampoco es que sepa un poco de todo. Deberían de prohibir a la gente que diga cosas tales como “Eres muy lista, tú llegarás lejos” o “Seguro que lo puedes hacer mejor”, o “Ya verás cómo en la universidad te sientes como pez en el agua”. Deberían de prohibir decir eso, porque es mentira y tal: el mundo es muy grande y está lleno de peces mucho, muchísimo más gordos que tú, y nadan mejor. Luego, eres un crío y crees que puede ser, si no verdad, un poco posible que te vayan las cosas relativamente bien, porque aunque sabes que no eres una eminencia, piensas que bueno, tus notas no están mal, ¿no? Y te creces un poco el ego, y luego te das el batacazo y te deprimes. No, gente, no, a los niños hay que alentarles a que sean felices, a que piensen que la vida es solamente una y no hay que amargársela pensando en lo que pudo o no pudo ser y lo que podrá o no podrá ser, y a que si quieren algo, sean perseverantes en ello y no se anden con chiquitas ni se confíen. Por supuesto, también hay que decirles que mucho, muchísimo, depende de la suerte, y que es algo que ni vil velas negras pueden cambiar y que pese a que lo intentes, pueden joderte vivo. Pero hay que intentarlo pese a todo, eh. Así no hay remordimientos.
Lo que quiero decir… la verdad es que no sé lo que quiero decir. El caso es que la semana pasada me cansé de lamentarme, incluso de pensar en que me había lamentado demasiado después de desahogarme. Mi madre, y algunos que me conocen, tienen razón: le doy demasiadas vueltas a las cosas. ¿Para qué molestarse? No es que vaya a cambiar nada por ello. Se me cruzó un cable, se encendió la bombilla y vi la luz: “Paso de pensar en lo que hice y en lo que no hice, no tiene solución. Paso de pensar en lo que haré o en lo que no haré, no puedo adivinar el futuro”, fue la conclusión a la que llegué, y me quedó la sensación mental de “Pos vale, qué cosas mpasan. Soy feliz”. Así que bueno, me puse feliz de una manera absurda, y creo que aguanta bastante.
Pese al cabreo de hoy, claro. Es que me sienta muy mal que conocidos míos se dediquen a hacer cosas y luego vengan otros conocidos comunes, que supuestamente eran majos, y se dediquen a sacar ojos a los primeros conocidos, pero a hurtadillas, de estrangis, sin que se enteren. Que claro, estas cosas se acaban sabiendo. Y no lo hacen una vez, sino varias, y enconces lo de “Fue sin intención” pues mira, cuesta creerlo, la verdad. Que hay un porcentaje de que sea cierto, no lo dudo, pero es mínimo.
No me da la gana de ser amigo de alguien que echa mierda sobre mis amigos, aunque sea mierdecilla pequeña. Y bueno, lo de amigo también es relativo. En cualquier caso, me ha parecido feo, y creo que es normal que me ofenda un poco. La verdad es que el asunto es muy lulz, no es algo de la vida real siquiera. Me importa, a pesar de que dije que me tiraba del fly, pero hombre, es que soy humana y tal.
De todos modos, pese a lo que pueda parecer, ahora msimo estoy bastante relajada, porque en realidad tampoco es que sea un asuntillo muy importante ni nada. Lo de quedarse sentado a verlas venir y pasar de lamentarse funciona. FUAH, el día que trabaje y tenga una discusión típica de jefes puede ser mortal xD. Espero que me aguante el asunto este de la felicidad absurda hasta entonces.
Iba a escribir un curioso meme sobre casas vacías, que me sentí inspirada meintras veía una serie. Pero supongo que lo dejaré para otro día. Me apetecía divagar un poco sobre este otro tema, o temas, o lo que sea. No estoy deprimida, ni cabreada ni nada, así que no hace falta que me deis ánimos ni me digáis que me tranquilice, porque estoy bien, srsly.
Digas lo que digas, te seguiremos queriendo :3
Madre, qué tochopost… Ya sabes… “el infierno está lleno de buenas intenciones” o algo así, era
*Logard achucha a Zaresh… aunque diga que no le hace falta.
:3
Esto ya no es tocho, ha entrado en la categoría de biblia
Bueno eso, calma y tranquilidad caesarcilla (juego de palabras muy malo con el nombre que se me acaba de ocurrir, a lo mejor te hace gracia y todo xDDDDDDDDDDD)
Yo siempre te lo he dicho y te lo sigo diciendo Zá, a mi me tienes para desahogarte siempre que quieras y necesites por irc, ¿vale?
Segundo lo de tirar mierda a los amigos… pues bleh, es algo que todo el mundo hace y que por mucho que te cabrees y no quieras saber nada de esa gente si los rechazas al final te darás cuenta que la inmensa mayoría está cortada por el mismo patrón. Luego pensarás que si se lo hacen a los demás a sus espaldas te lo hacen a ti otras veces y empezarás a deprimirte pensando que la gente da asco. En fin, conclusión a la que llegué yo: el tiempo pone a cada uno en su lugar, mientras tanto haz lo que tú creas que debes hacer y lo que hace que estés a gusto y lo dicho, el tiempo pone a cada uno en su sitio aunque parezca que nunca lo hace o tarda demasiado.
Abrazos varios Zá y ya sabes dónde estoy