Post chorras de las cuatro de la mañana.
Estaba en mi solitario cubículo azul (mi cuarto) viendo Life on Mars (los que me quedaban por ver) cuando me ha entrado gusa y he ido al asalto de la nevera (pero no se lo digáis a nadie, que no son horas e igual me denuncian o algo). El caso es que tuve una revelación y recordé que me quedaban dos yogures griegos de esos de Danone en la nevera. Hay que comérselos antes de que se pongan malos, que luego te miran con mala cara, y te susurran en la mente que no tienes corazón y esas cosas. Así que nada: taza de desayuno, vertir el contenido de los yogures en ella y un par de cucharadas de azucar escasas. Y vuelta al cuarto.
Al llegar he pensado que sería una idea cojonuda escribir una entrada nueva sobre un tema totalmente absurdo, y lo de esos dulces y esos postres que me encantan podía servir. Cosas de las revelaciones a altas horas de la mañana. Me pregunto si esos iluminados de todas las religiones no habrían fundado unos credos más alegres si en vez de por el día, se las hubieran currado de madrugada.
Como habréis intuido por mis palabras, el yogurt griego me encanta. Y si no es ese, el natural de la Central Lechera Asturiana me sirve. Son yogures muy cremosos, con mucho cuerpo, pero no pastosos ni tampoco esponjosos. Están a caballo entre el yogurt de toda la vida y la nata, pero tampoco son cuajada. De hecho la cuajada siempre me ha dado un poco de repelús.
Otro postre que me gusta es el arroz con leche, muy típico de aquí de Asturias, tan típico que casi es una de las primeras cosas que recuerdo comer: en casa de mis abuelas, de mi tia o en los bares. Me gusta como lo hacemos en casa, con un poco de canelas por encima y poco dulce, casi amargo, porque en lugar de anís le echamos limón. Y cremoso y mojado, nada de que el grano esté ahí durito y nadando sobre el líquido: tiene que estar pegajoso, pero tampoco pastoso. Llamadme sibarita.
Las natillas caseras, las de vainilla, con su nata por encima y su galletita de maria encima, cremosas pero esponjosas, y el flan de huevo (no ese de mentira de vainilla) son otros de los típicos postres de los que nunca me canso. No soy tan exigente como con los yogures o el arroz con leche, pero tampoco me sirve cualquier cosa.
Y luego, claro, los helados y las tartas heladas. Los favoritos, la tarta de whisky, la de ron, el helado de turrón, de galletas, de mantecado (aunque ya no los hacen) el buen helado de chocolate, el de piña, el de caramelo y el de dulce de leche.
Otros dulces que no tengo por qué comer como postre y que me encantan son las fresas con nata, las moscovitas (unas pastas de té muy típicas de aquí de Oviedo), los frixuelos (creps típuicas de Asturias), las rosquillas que hace mi padre y la tarta y los pastelillos de San Marcos (típicos de León). Y si lo tengo a mano, alguno de los postres que he mencionado arriba, aunque no suele pasar en mi casa eso de que sobre de un día para otro: somos familia de golosos, pese a todo.
Pues nada, aquí se acaba el post chorris de las cuatro de la mañana. También me gustan algunas frutas, pero no soy muy de ellas, sólo cuando las hay en casa y me entra el antojo: para qué mentir. Soy una chica sana
, pero no hasta ese punto.
Érase una mujer a un café pegada.
Érase un café superlativo…
Cuídate, anda, que un día te va a dar un patatús.
Te noto dulce hoy, ¿por qué será? XDDDDDDDDDD otro día haces entrada de las bebidas, con el café y el colacao y la de horas que te duran (al menos los nicks en irc, jajajaja).
De todos los dulces que has puesto no aguanto ninguno a diario, sólo de vez en cuando. Cuando me operaron me quitaron las ganas de comer tanto dulce y me llega a asquear x_X
Las fresas con nata jamás les encontré lo interesante, pero la nata sola me encanta :3 cuando mi madre trae los botes a casa de spray me como la nata directamente sin nada más XDDDDDDDDDD (pero eso no lo sabe, jujuju)
Claro, es que con nata de spray no molan. Con la nata que yo las tomo es con natas de las que se usan para bizcochos, de esas que son heladas, como las de los cucuruchos. Las del spray saben diferentes, no están tan frías y, claro, entonces no conjugan con las fresas tan bien. Y por supuesto, las fresas tienen que ser super ácidas.
Nah, me gustan las cosas golosas, pero no os creais que las como todos los días. Sólo cuando las hay por casa, y esa familia de depredadores que tengo aún me ha dejado los restos o cuando lo traigo por iniciativa propia, como el pastelillo del desayuno de después de volver de la facultad. Ains, qué grande es ese pastelillo, y qué llena me deja hasta la hora de comer (en casa comemos muy tarde por lo general).
Me ha entrado hambre… >.<
yogures griegos y natillas con galleta maría los mejores. A mi tmb se me ha hecho la boca agua :3~~
Ah Záresh, ¿te acuerdas del anime que bajé estos días? pues ya tengo una crítica sobre ella, a ver cuando la escribo en el blog y dejo de buscar videos chorras en youtube.
Por cierto: http://es.youtube.com/watch?v=Vh_peXHCX04
JAJAJAJAJA me meo de la risa, este también lo tengo que blogear… o algo XD