Feeds:
Entradas
Comentarios
El reloj de la calle de la lila

El reloj de la calle de la Lila

Bueno, aunque la imagen no tiene relación alguna con el asunto, la pongo porque es bonita. Es un reloj que hay en el parque que rodea a la casa del siglo XIX que hoy por hoy es el cibercentro de la calle de la Lila. Es muy bonito, la verdad es que es un rinconcillo fuera de las calles turísticas típicas de lo más encantador.

Para matar el tiempo y no volver a dejar morir el blog porque no tengo nada que contar, os comento un poco a qué estoy jugando actualmente. Son tres juegos, tres RPGs japoneses: Persona 4 (PS2), Star Ocean 4 (x360) y Tales of Vesperia (x360).

Persona 4

Persona 4

El Persona 4 es un RPG japonés que cuenta la historia de un chico, el héroe anónimo y mudo clásico, que se traslada al pueblo de su tío durante un curso entero y se dedica a resolver con su pandilla de amigos las misteriosas muertes y desapariciones que están acaeciendo allí. La trama está muy bien hilada y cumple muchísimos de los elementos de las novelas de detectives más clásicas. Y visualmente, aunque no es una maravilla gráfica, es de lo más resultón por el estilo artístico retro y colorista que se marca. De música está muy chulo, y está bastante vien doblado al inglés. Basa su mecánica en dos vertientes: el día a día de un estudiante de instituto medio japonés, que ha de realizar tareas de clase, trabaja a tiempio parcial y, sobre todo, evoluciona en sus relaciones con quienes le rodean (es un poco una Visual Novel o un juego de citas en este sentido), y por otro lado la vertiente más puramente jrpg de batallas y stats y magias en unas mazmorras temáticas a las que se accede por las tardes y en donde se puede usar a los personae que dan nombre al juego para luchar contra las fuerzas del mal :D . Está muy bien, se lo recomiendo a todo el mundo, sobre todo a los que no sean de jugar a los clásicos JRPGs de toda la vida pero adoran las novelas de detectives.

Star Ocean 4

El Star Ocean 4 es un JRPG más clásico en su desarrollo que mezcla elementos de ciencia ficción muy a lo Star Trek con elementos más puramente fantásticos. La originalidad de los Star Ocean, igual que pasa con los Tales of, es que sus sistemas de batalla se basan en un simulador de lucha. Vamos, que a efectos prácticos los combates son como jugar en una recreativa a un juego de lucha, con combos y ataques especiales, pero con el añadido de que se pueden usar items de curación y demás o magias vía menú de batalla (que pausa el juego) o apretando botones predeterminados. De historia está psé (es algo típica, pero el problema es que ni los personajes dan mucho de sí porque son demasiado planos, ni las conversaciones y escenas son especialmente inspiradoras porque están escritas y ejecutadas de pena). En lo visual es llamativo hasta cierto punto porque las texturas y los modelados están de puta madre, pero a los personajes les falta muchísima expresividad y sus movimientos son muy toscos y artificiales, y la incidencia de la luz sobre los escenarios muchas veces está mal medida. La música no destaca demasiado y el doblaje inglés está un poco sobre actuado (o a la inversa según qué personajes). Donde sí da mucho de si es en la jugabilidad porque es fácil cogerle el punto al sistema de atalla y además tiene bastante vida con el tema de la creación y sintetización de objetos, las misiones y otros extras. Y esta vez aunque el tutorial de batalla vuelve a ser un coñazo y un lio, al menos no tardas nada en entrar en combate real y comprobar que todo es mucho más fácil en realidad. En fin, que pese a lo mal escrito que está (que lo está y mucho), es un juego entretenido que puede gustar a mucha gente.

Tales of Vesperia

Por último, el Tales of Vesperia, otro JRPG con un sistema de batalla muy al estilo de una recreativa de lucha. Este juego consigue funcionar en todos los puntos en los que falla el SO4. La historia, aunque también es muy clásica, está muy bien escrita y ejecutada en la práctica, aunque durante las primeras horas no puedes evitar pensar que te estás limitando a dar vueltas por ahí de manera totalmente aleatoria porque ése es uno de los pocos “peros” que tiene el juego: tarda un rato largo en arrancar. Los personajes están muy bien definidos, tienen una lógica de actuación y de pensamiento y no resultan planos. De hecho he de confesar que tengo debilidad por dos de ellos: Yuri, el protagonista, que me recuerda muchísimo a Mal Reynolds (todo un antihéroe, el “protagonista” de FireFly) y Raven, un sinvergüenza pervertido y con cierto aura misterioso que está en todas partes y en ninguna. Hasta la princesita de pelo rosa y el crio miedica me caen bien porque te ries mucho con ellos y las que les lían los otros personajes. Y a que te caigan simpáticos y calen en el jugador ayudan mucho las secuencias secundarias que se pueden accionar en medio del juego y te cuentan cosas de lo más variado sobre los personajes o te revelan lo que están pensando en ese momento al respecto de algún asunto. De apartado visual va bien: un cell-shading bien hecho, muy colorido y bonito, cargas rápidas de escenarios, variedad de paisajes y expresividad de los personajes. Es más típico, tiene un aire a los JRPGs de la play y eso me gusta mucho. En el SO4 no me llamaba demasiado la atención la música, pero en el Vesperia a veces me he quedado tarareando alguna melodía. Tiene sus fallos, claro. A parte de que tarda en arrancar, el sistema de combate al principio es demasiado simple y un poco engorroso a pesar de parecerse en lo básico al de otros Tales Of o los primeros Star Ocean: pero por suerte según avanzas en el juego la cosa se va diversificando con montones de ataques y movimientos especiales que le dan mucha vida al juego y para esas alturas ya has pillado más o menos cómo se lucha en condiciones (sin machacar los botones sin más, cosa que no funciona). A mí me está gustando mucho por lo que llevo jugado, así que también os lo recomiendo sin dudarlo.

Y eso es todo. Por cierto, he añadido algún que otro enlace nuevo a los “sitios interesantes” y estoy pensando en cambiar la cabecera. Nada más por el momento.

Lo flipo con google

Hace unos meses descubrí que google estaba implementando el steet view en mi ciudad, cosa que me extrañó a más no poder porque, bueno, es una ciudad muy pequeña y poco importante y hay ciudades más grandes y de mayor renombre que no lo tienen. El caso es que como en aquel momento solamente estaba aplicado a lo que es el centro centro de la ciudad (el casco antiguo y poco más), a pesar de que me pareció extraño, tampoco le di mayor importancia. Pero es que hoy he mirado de nuevo y los figuras estos de google han metido la ciudad entera. En el siguiente enlace podréis ver Oviedo al completo en 3D, en lo que suponemos una mañana de domingo muy despejada, a eso de las 10 de la mañana o las 11.

Me he quedado helada. ¡Si hasta sale mi casa, que queda a tomar viento! Es un trabajo de chinos, y estoy segura de que ha debido de costar lo suyo en dinero también realizarlo.

Por lo demás, he acabado los exámenes, y salvo el primero, que al final también he acabado aprobando, todos han ido bastante bien. Ahora me estoy pegando con la familia a ver qué hacemos al final estas vacaciones. En fin, lo de siempre: no hay ninguna novedad importante importantosa a destacar.

……..@

Sé que ya va a hacer tres meses que no escribo nada, pero es que he tenido una primavera un tanto agobiante entre la uni y lo del fansub, y cuando encontraba algo que contar estaba demasiado cansada o tenía demasiado sueño para hacerlo.  De todos modos, tampoco ha pasado nada importante en mi vida como para que mereciera una entrada xD.

Tengo aún en mente lo de la meditación sobre las casas vacías a llenar, una entrada para Life, que la terminé de ver hace un mes y otra para hacer un repaso de series de anime. A ver si puedo volver a escribir algo antes de que termine mayo xD.

El arbol de los webs

A ver chicos, decidme si sabéis qué árbol es éste.

arbol01arbol02

El muy osado ha crecido durante años en un hueco imposible de prado y piedra de puro cemento 100%. Florece cada año los últimos días de febrero y primeros de marzo, y al menos aparentemente no da fruto. No sé qué árbol es, de verdad. Llevo años viéndolo florecer, pero ni zorra. Y eso me intriga.

Por cierto, los mikados son condenadamente adictivos, tengo una caja de los que han sacado desde hace un tiempo para acá con chocolate con leche y son irresistibles.

Mmmm…

Hoy ha sido un día peculiar.

Me he cabreado, me he picado y he vuelto a la felicidad absurda que llevo conmigo desde hace unos días.

Una de las causas del cabreo se debe a que soy estúpida. La ausencia de malicia muchas veces hace que no me dé cuenta de qué juego estoy jugando, y la falta de entendimiento provoca que otras veces malpiense demasiado y vea conspiraciones hasta debajo de las piedras. No tengo un buen carácter y soy bastante insegura con respecto a mis propias cosas, y eso aumenta estos pequeños traspiés que tengo de vez en cuando. Me gustaría ser algo más inteligente y perspicaz, pero supongo que no se puede arreglar a estas alturas :D . Pero bueno, aunque es algo que me cueste asumir, supongo que habrá que ir resignándose: ahí fuera hay tipos mucho más duros y curtidos, y más sagaces, vaquero.

Las notas no han ido del todo bien, pero bueno, teniendo en cuenta la crísis de confianza que atravesé en pleno febrero no han ido del todo mal. De nuevo, he de ser consciente que siempre habrá tropecientas personas que hagan las cosas mejor que yo, pero supongo que tendré que hacer caso a mi madre y pensar que lo que yo he conseguido, en mis circunstancias, no está nada mal. Lo que no entiendo es cómo la gente, cuando me conoce, piensa que soy la repera y sé más que la enciclopedia larouse por tomos. No es así, O sea, soy de saber cosas variadas, pero por encima, y tampoco es que sepa un poco de todo. Deberían de prohibir a la gente que diga cosas tales como “Eres muy lista, tú llegarás lejos” o “Seguro que lo puedes hacer mejor”, o “Ya verás cómo en la universidad te sientes como pez en el agua”. Deberían de prohibir decir eso, porque es mentira y tal: el mundo es muy grande y está lleno de peces mucho, muchísimo más gordos que tú, y nadan mejor. Luego, eres un crío y crees que puede ser, si no verdad, un poco posible que te vayan las cosas relativamente bien, porque aunque sabes que no eres una eminencia, piensas que bueno, tus notas no están mal, ¿no? Y te creces un poco el ego, y luego te das el batacazo y te deprimes. No, gente, no, a los niños hay que alentarles a que sean felices, a que piensen que la vida es solamente una y no hay que amargársela pensando en lo que pudo o no pudo ser y lo que podrá o no podrá ser, y a que si quieren algo, sean perseverantes en ello y no se anden con chiquitas ni se confíen. Por supuesto, también hay que decirles que mucho, muchísimo, depende de la suerte, y que es algo que ni vil velas negras pueden cambiar y que pese a que lo intentes, pueden joderte vivo. Pero hay que intentarlo pese a todo, eh. Así no hay remordimientos.

Lo que quiero decir… la verdad es que no sé lo que quiero decir. El caso es que la semana pasada me cansé de lamentarme, incluso de pensar en que me había lamentado demasiado después de desahogarme. Mi madre, y algunos que me conocen, tienen razón: le doy demasiadas vueltas a las cosas. ¿Para qué molestarse? No es que vaya a cambiar nada por ello. Se me cruzó un cable, se encendió la bombilla y vi la luz: “Paso de pensar en lo que hice y en lo que no hice, no tiene solución. Paso de pensar en lo que haré o en lo que no haré, no puedo adivinar el futuro”, fue la conclusión a la que llegué, y me quedó la sensación mental de “Pos vale, qué cosas mpasan. Soy feliz”. Así que bueno, me puse feliz de una manera absurda, y creo que aguanta bastante.

Pese al cabreo de hoy, claro. Es que me sienta muy mal que conocidos míos se dediquen a hacer cosas y luego vengan otros conocidos comunes, que supuestamente eran majos, y se dediquen a sacar ojos a los primeros conocidos, pero a hurtadillas, de estrangis, sin que se enteren. Que claro, estas cosas se acaban sabiendo. Y no lo hacen una vez, sino varias, y enconces lo de “Fue sin intención” pues mira, cuesta creerlo, la verdad. Que hay un porcentaje de que sea cierto, no lo dudo, pero es mínimo.

No me da la gana de ser amigo de alguien que echa mierda sobre mis amigos, aunque sea mierdecilla pequeña. Y bueno, lo de amigo también es relativo. En cualquier caso, me ha parecido feo, y creo que es normal que me ofenda un poco. La verdad es que el asunto es muy lulz, no es algo de la vida real siquiera. Me importa, a pesar de que dije que me tiraba del fly, pero hombre, es que soy humana y tal.

De todos modos, pese a lo que pueda parecer, ahora msimo estoy bastante relajada, porque en realidad tampoco es que sea un asuntillo muy importante ni nada. Lo de quedarse sentado a verlas venir y pasar de lamentarse funciona. FUAH, el día que trabaje y tenga una discusión típica de jefes puede ser mortal xD. Espero que me aguante el asunto este de la felicidad absurda hasta entonces.

Iba a escribir un curioso meme sobre casas vacías, que me sentí inspirada meintras veía una serie. Pero supongo que lo dejaré para otro día. Me apetecía divagar un poco sobre este otro tema, o temas, o lo que sea. No estoy deprimida, ni cabreada ni nada, así que no hace falta que me deis ánimos ni me digáis que me tranquilice, porque estoy bien, srsly.

Entradas antiguas »